#LeyendasdelPatrimonio: Plaza Mayor de Bruselas.


Hoy en #LeyendasdelPatrimonio les hablamos de La Grand-Place o la Plaza Mayor en Bruselas – Bélgica. Esta plaza considerada una de las más bellas del mundo, destaca por su excepcional belleza ornamental y por la influencia que los antiguos gremios de oficio tuvieron en su configuración. Además, como en muchas otras plazas de Europa, el lugar alberga el edificio del ayuntamiento y otras edificaciones de interés histórico. Todo ello llevó a su inscripción en el listado del Patrimonio de la Humanidad (UNESCO) en 1998 (enlace aquí).

Propio de los bienes culturales de este tipo, su creación y funcionamiento están ligados a la historia y a la forma en que el poder y los grupos sociales generaron vínculos en torno a su contexto. En este caso se documenta su origen a partir del siglo XI, gracias a las actividades fluviales y comerciales próximas a la zona.

Pero es a partir del siglo XIII que la ubicación y comercio de mercancías textiles y comestibles se consolida, propiciando así la concentración de entidades administrativas, lo que a mediados del siglo XV derivaría en la primera delimitación de la plaza municipal. Con el transcurso del tiempo, los acontecimientos bélicos y los cambios de poder, la fisionomía de la plaza se fue transformando hasta tomar su aspecto actual, que a grandes rasgos se mantiene desde 1959, año en el que deja de servir como mercado.

La Plaza Mayor y la Leyenda de la Torre del Ayuntamiento.

De estilo gótico, se sabe que el ayuntamiento fue construido entre 1402 y 1455, pero no se sabe a ciencia cierta quien fue el arquitecto que se encargó de la primera etapa de la edificación. No obstante, con el tiempo se proyectaron distintas expansiones, entre las que destaca una torre de 96 metros de altura, obra del arquitecto Jean van Ruysbroeck.

Foto original fuente: http://www.accueil-tradition-grand-place.be/

Foto original fuente: http://www.accueil-tradition-grand-place.be/

El plan ornamental de la torre tiene como colofón la figura de San Miguel Arcángel (Patrón de Bruselas) venciendo al diablo, lo que es bastante normal. Pero lo llamativo es que la propia torre, no guarda simetría horizontal con el edificio, es decir, que no se encuentra en el centro, y más peculiar aún es que la parte izquierda de la torre, tampoco es igual a la parte derecha, lo que dio lugar al relato popular que segura el suicidio del arquitecto al constatar este supuesto error en el resultado de su trabajo.

Pese a la leyenda, se sabe que los extremos de la torre no fueron construidos en simultáneo, lo que da cabida a otras hipótesis como la del esoterista Paul de Saint-Hilaire, que señala que dicha diferencia se debe a que los doce arcos de la parte izquierda y los siete de la parte derecha guardan estrecha relación con los secretos iniciáticos de la alquimia.

Melancolía - Albert Durero

Melancolía – Albert Durero

Ambos números: “12” y “7” tienen un profundo significado tanto en la alquimia, como en las escuelas iniciáticas medievales. El “12” por ejemplo apunta a una simbología zodiacal, así como ciertas aplicaciones mágicas, como lo son los cuadrados mágicos o numéricos que guardan todo un sistema de conocimiento y simbología para aquel que los sabe interpretar. De hecho, un ejemplo de cuadrado mágico lo encontramos en, la parte superior derecha del grabado de Alberto Durero “La melancolía”.

Por su parte el número “7” también es de vital importancia en los mismos ámbitos. Particularmente, para los antiguos alquimistas e iniciados, el siete tenía toda una cantidad de significados, entre los mencionaremos, por ejemplo: la simbología astrológica y su relación con los días de la semana, así como los siete metales (Plata, mercurio, cobre, oro, hierro, estaño y plomo), y así todo un sistema de significados que se correlacionan.

Para sustentar mejor esta hipótesis sobre los arcos y la asimetría de la torre del ayuntamiento de la Plaza Mayor de Bruselas, cabe señalar que, alrededor de la plaza abundan las representaciones vinculadas a número siete.

Nada de esto es de extrañar, puesto que, como se sabe en la plaza se concentraron diversos gremios artesanales para la época, entre los que se encuentran: el de los cerveceros, el de los pintores, el de los ebanistas y carpinteros, entre otros.

Para la edad media, muchos de estos gremios aún guardaban vínculo con las más antiguas iniciaciones de oficio y en muchos casos, el que deseaba ingresar al gremio lo hacía por vía hereditaria o de una iniciación y una vez admitido conforme pasaba el tiempo, iba aumentando de grado (aprendiz, oficial, etc.) e iba aprendiendo también “los secretos del oficio” tanto los secretos materiales, como los trascendentes.


[Imagen de portada – fuente: ©http://countries.diplomatie.belgium.be/fr/lituanie/newsroom/news.jsp?id=124017]

Leonardo Hernández H.

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