Sobre “Naciones y Nacionalismo desde 1780” (Eric Hobsbawm, 1992) y “Naciones y Nacionalismo” (Ernest Gellener, 1997)

Cultura infografía 3

A propósito de lo que bien se podría denominar –factores culturales de los grupos sociales- compartimos el siguiente ensayo sobre dos libros: “Naciones y Nacionalismo desde 1780” de Eric Hobsbawm (1992) y “Naciones y Nacionalismo” de Ernest Gellner (1997)

“Naciones y Nacionalismo desde 1780” (E. Hobsbawm)

La lectura se centra en el concepto de “Nación” con especial foco en el significado general y específico que se consolida desde finales del siglo XVIII y mucho más en el siglo XIX. Más allá de la riqueza en citas y disertaciones sobre otros autores que Hobsbawm plasma con generosidad desde la introducción de su texto, resaltan algunos puntos de arranque:

  1. El concepto de nación tiene excepciones:
  • No aplica para todas las naciones
  • Algunas no son naciones, pero podrían ser caracterizadas como tal
  • Son cambiantes, y sobre todo, no son universales

A propósito y justo en esta parte de la lectura agregamos una idea conclusiva: –Indefectiblemente cambiantes, aspiracionalmente universales

En su introducción el autor expone su aproximación conceptual sobre los criterios subjetivos y objetivos para definir nación, lo cual se representamos por medio de la siguiente gráfica esquemática:

Nación infografía 1
Infografía esquemática – criterios para definir nación según E. Hobsbawm (original de Leonardo Hernández H.)

Hobsbawm argumenta la necesidad de prestar atención a:

  1. Las transformaciones de finales del siglo XIX
  2. La incidencia del contexto y los distintos niveles de desarrollo tecnológico y económico de una determinada etapa y cómo esto determina lo que es “nación”
  3. La variabilidad según las circunstancias de lo que es de facto una “nación” como entidad social (Estado – Nación)
  4. La prevalencia del significado de “nacionalismo”

Con todo, es un concepto “nación” cuyo significado hay que comprender como un conjunto de variables que confluyen, como planteamos en el siguiente esquema:

Variables de nación, infografía
Infografía esquemática – Variables de nación según E. Hobsbawm.
(original de Leonardo Hernández H.)

Esta interacción de variables se articulan en función se unas premisas:

  • La “Ideología oficial” es, o puede ser, diferente del pensamiento o vida de la gente común, ya sea que esté a favor o en contra de tal ideología
  • Primero es el “ser social” y después en éste ser se da la “identificación nacional”, que no excluye cualquier otro tipo de identificaciones que éste ser social pueda tener
  • La identificación nacional necesariamente, o más bien, inevitablemente, cambia y se desplaza con el tiempo

A lo anterior habría que agregar el tema de la “Conciencia Nacional”, que se desarrolla desigualmente entre los grupos sociales y/o regiones de un país.

Para el resto de su exposición, el autor se contextualiza en tres fases:

  1. La Europa del siglo XIX, con foco en lo cultural, lo literario y lo folclórico
  2. “La idea nacional” promovida por sus precursores y las compañas políticas a favor de esa idea, y
  3. Cuando los “programas nacionalistas” obtuvieron el apoyo de las masas y/o parte de éstas.

De la nación como novedad:

El material continúa haciendo taxonomía de “nación” y sus variaciones de acuerdo con los postulados de distintos autores y de acuerdo con el tránsito espacial y temporal que se desarrolla, digamos entre 1830 y 1884

En el inicio se habla sobre el “principio de nacionalidad”, argumenta que para 1830 en el concepto de “nación” se configuraba más la idea de “pueblo” y de lo social como núcleo centralizador. Aquí remarca el ejemplo de EE.UU. y la revolución francesa. En este sentido lo cita como: “conjunto de hombres o ciudadanos cuya soberanía colectiva los constituía en un estado que era su expresión política”.

Resalta que en esta parte la ecuación:
Nación = Estado = Pueblo, provistos de una soberanía que les garantiza el Estado + Territorio
Pero en este caso se deja por fuera la identificación de sus miembros con esa nación, es decir, por criterios étnicos, lingüísticos o de otro tipo.

A partir de aquí la ecuación se plantea según las líneas de pensamiento imbuidas en sus contextos históricos. Entonces:

Eccuación Nación = Estado = Pueblo. Inforgrafía
Infografía esquemática -Eccuación Nación = Estado = Pueblo. según E. Hobsbawm.
(original de Leonardo Hernández H.)

No obstante, se advierte que el planteamiento de la cuestión bajo el constructo de una ecuación, está lejos de ser la única óptica del problema, puesto que no todas las “naciones” o grupos encajan en estas clasificaciones, ya sea de facto o en virtud del deseo de sus miembros.

Con ello, se abordan también los cambios desde la teoría liberal clásica, que inserta variables como la producción o la división de la humanidad en naciones como una dinámica económica, pasando por propuestas que aseguran que ninguna nación podía alcanzar cierto nivel de riqueza, sin la regulación de un Estado.

A propósito del siglo XIX, sobresalen igualmente contrastes como:
Por una parte: el hecho de conseguir el desarrollo económico de la nación y preparar su entrada en la sociedad universal del futuro. (Ej. Alemania). Por otra parte: Cómo este desarrollo tomaría la forma de industrialización capitalista impulsada por la burguesía.

Más contrastes en el “El apogeo del Nacionalismo (1918 – 1959)”

Es harto difícil fijar un análisis para este periodo, puesto que necesariamente hay que hacer saltos hacia atrás y adelante para capturar precisiones conceptuales, sin embargo partiremos de la premisa: Europa es la cuna del Nacionalismo, en otros espacios geográficos, aunque se quiera panfletariamente asumir un “nacionalismo” como postura; ésta pasará por otros filtros como el colonialismo, la subdivisión social, entre otros.

Ahora bien, en este periodo se dan hechos determinantes, de los cuales enunciaremos algunos dando por cierto su recíproca relación con el nacionalismo:

  • Triunfa el “principio del nacionalismo” al final de la primera guerra mundial
    Fin de grandes imperios
  • Estímulo de la revolución social en cuanto a la autodeterminación nacional
  • División de Europa en Estados-nación, con algunas democracias parlamentarias burguesas (por poco tiempo)
    Tratado de Versalles (1919)
  • Configuración de Estados multinacionales, con lo cual el criterio de Estado-nación por lengua o raza se hace muy difícil de sostener
    • Ejemplo: grupos que hablaban una lengua, optan por unirse a un Estado-nación que hablaba otra lengua
  • Pueblos que no se identifican con su “nación” del modo en sus líderes promovían
  • Debilitación de la propuesta del nacionalismo liberador y unificador
  • Hacia el decenio de 1930 la “identificación nacional” como idea y sentimiento, adquiere medios de difusión poderosos, a saber: medios de comunicación masiva y el deporte.

Hobsbawm, plantea otra interacción de variables sobre el nacionalismo que son más o menos permanentes en todo el periodo, particularmente para el pensamiento marxista, comunista, antifascista, en el que finalmente se plantea una reunificación entre “la revolución y el sentimiento patriótico”. A propósito y a modo descriptivo, proponemos el siguiente gráfico:

Nación. Infografía 2
Infografía esquemática -Variables que configuran una nación, según E. Hobsbawm.
(original de Leonardo Hernández H.)

El capítulo cierra con otras reflexiones sobre el nacionalismo, el anti-imperialismo y otras perspectivas que apuntan a la actualidad, se cita “cuanto más urbanizada e industrializada es una sociedad, más difícil será aislar a las comunidades étnicas que de hecho participan en el aparato económico”. En este sentido un tal nacionalismo poscolonial se caracteriza por una división etno-económica y un equilibrio o preponderancia política entre grupos.

Apreciaciones sobre “Naciones y Nacionalismo” (E. Gellner)

Para complementar los comentarios de sobre el material revisado de E. Hobsbawm, sólo agregaremos algunas consideraciones y esquemas complementarios acerca del material de Gellener.
A modo de introducción en el tema, Gellner plantea las inconsistencias de lo que podríamos denominar arbitrariamente: nacionalismo puro.

Por citar solo alguna podríamos mencionar la imposibilidad de una homogeneidad étnica, la cual sólo se logra finalmente por vía del exterminio, la expulsión o la asimilación.

En este sentido acudimos también a una cita de Hobsbawm (p.143) sobre el nacionalismo en el decenio de 1940.
Se destaca la división que hace el autor (E.G.) sobre las etapas de la historia en relación con el tema central, a saber:

Etapa preagraria —– (ausencia de estado)
Etapa agraria ——— (puede o no haber estado)
Etapa Industrial —— (Opción de cuál estado)

En cuanto a “nación y nacionalismo” el autor insiste en su argumento explicando: “El surgimiento de una nación y los estados son independientes, pero desde el punto de vista del nacionalismo son inseparables”. No obstante lo que genera “la emulsión” por así decirlo, es en realidad la cultura:

Cultura infografía 3
Infografía esquemática – sobre cultura, según E. Gellner.
(original de Leonardo Hernández H.)

El reconocimiento del prójimo como individuo de su clase es lo que los convierte en nación y no los demás atributos comunes”.

Es así, como de acuerdo con la división en las etapas mencionadas anteriormente, “una cultura (postagraria e industrial) impregna toda la sociedad, la determina y necesita el apoyo de una política” Este racionalismo industrial supone:

  • Patrones comunes
  • Espíritu analítico, y
  • Lógica empírica

Aunque parezca obvio, en esta etapa industrial  el cambio y la movilidad se hacen constantes, pero el manejo ordenado de este cambio implica una homogenización de la sociedad, por medio de la formación especializada y estandarizada. Finalmente es este aspecto lo que garantiza su reproducción y mantenimiento.

Por la elocuencia de la exposición citamos a Gellner:

Una sociedad basada en una tecnología sumamente poderosa y en una expectativa de crecimiento sostenido, y que, además exige tanto una división del trabajo móvil como una comunicación continua, habitual y precisa entre extraños”, sólo puede ser sostenido por un complejo y costoso sistema educativo garantizado por el estado. Es así como el nacionalismo tienen su arraigo en las exigencias estructurales distintivas de la sociedad industrial, porque la sociedad industrializada impone la necesidad de una homogeneidad cultural.

Para finalizar agregamos otra cita, por su precisión sobre concepto de nacionalismo:

“El nacionalismo no es el despertar de una fuerza antigua, oculta y aletargada que espera a que llegue el príncipe azul nacionalista que la arrancará de su triste letargo. Es consecuencia de una nueva forma de organización social basada en culturas desarrolladas, dependientes de la educación y protegidas cada una por su respectivo Estado” (E. Gellner)

 

Leonardo Hernández H.

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