Matia Luke: entre lo efímero del “Mannequin Display” y la fotografía como producto imperecedero

Matia Luke: entre lo efímero del “Mannequin Display” y la fotografía como producto imprecedero

Hemos tenido el gusto de entrevistar a Matia Luke, artista visual y fotógrafa creativa de la cuenta @Matialuke en instagram.  Compartimos aquí algunos comentarios acerca de su trayectoria y en especial, la explicación que hace sobre su propuesta artística especializada en la puesta en escena con maniquíes (Mannequin Display)

Matia Luke nace en 1975 en Barcelona. Es Licenciada en Historia del Arte por la UAB  y tiene un Máster en ”Patrimoni Cultural a Catalunya”. Se dedica, a nivel particular y profesional, al arte del mosaico, especialmente al mosaico de trencadís. La pintura y la fotografía, juntamente con el mosaico, son las tres ramas artísticas que Matia Luke ha desarrollado desde su juventud y será con los maniquíes que unifica y despliega, en gran parte, su capacidad artística.


andARTE¿De dónde proviene la iniciativa del trabajo artístico con los maniquíes. Es un asunto libre o existe algo así como una escuela o predecesores como Ralph Pucci, los maestros o pintores del s.XIX?

"Isla Tropical" (Matia Luke)
“Isla Tropical” (Matia Luke)

Matia Luke: “El maniquí, como referencia humana, era el objeto ideal para facilitar la comprensión de proporción entre mosaico-persona a la hora de enseñar fotografías de los mosaicos en los que trabajo, puesto que muchos de ellos son obras de grandes dimensiones que llevan a confusión visual. La idea de situar un maniquí como un elemento más de la obra me fue pareciendo fascinante puesto que podía sacar mucho más provecho de la belleza del mosaico a la vez que había el reto de conseguir el compromiso estético entre el maniquí y la escenografía de fondo.

De forma paralela, compré una cámara fotográfica de mayores prestaciones lo que culminó la idea de adquirir un modelo, que hacía tiempo me rondaba por la cabeza, un elemento o leitmotiv que caracterizase un concepto o estilo fotográfico sujeto a una libre creatividad. Alguien podría preguntarse porque no utilizo personas reales como modelo pues la emoción, la vida que emana el ser humano no la transmite un cuerpo de plástico. Ahí, pues, está también mi interés, otorgarle al maniquí esta vida que no tiene, aparte del factor práctico e ilimitada creatividad que ofrece por ser un objeto del que puedo disponer como, cuando y donde deseo.

La obra de Ralph Pucci me parece un bello y plástico estudio del cuerpo humano en su entorno y parece que compartimos la idea de dotar al maniquí de vida, con cierta identidad individual. Mis imágenes muestran el maniquí en diferentes espacios y situaciones y, a veces, algunas fotografías pueden recordar a maestros del pasado que también usaron el maniquí como elemento visual como, por ejemplo, el pintor italiano Giorgio de Chirico con la obra del cual se podría establecer ciertas similitudes formales e incluso de contenido: escenas de exterior misteriosas y oníricas, interés por la arquitectura antigua o espacios olvidados, el silencio, la melancolía, el vacío e incluso el componente de lo absurdo o surrealista. Aparte de estas observaciones, por mi parte, siento esta iniciativa como una aventura libre y con sello personal, sin vínculos externos en cuanto a movimiento estético-artístico se refiere”.


Se dice que históricamente los artistas han tenido una relación compleja y contradictoria con los maniquíes, ya sea por la sustitución de personas reales o por esa suerte de “banalidad” sugerida por el uso comercial que tienen actualmente. ¿Qué opinas al respecto?

Matia Luke: “Como he comentado antes la idea de incorporar el maniquí en las fotografías fue por una razón meramente práctica y artística. El maniquí, además, permite hacer un estudio de las partes del cuerpo, es decir, es desmontable y esto facilita la explicación de ideas concretas.

El maniquí, no es un simple objeto de plástico en el sentido que al imitar la persona humana, de algún modo, nos vemos reflejados en él. Podemos sentirnos interrogados y, yendo más allá, cuestionados en nuestras capacidades humanas y, exagerando, humanitarias. Por ejemplo, ¿sabemos soñar entre almendras?, ¿sabemos compartir un día de piscina con un buen amigo?, ¿podemos disfrutar de las hojas de otoño entre el silencio?… Vemos que un maniquí lo hace y eso nos puede inquietar, pues ¿disfrutamos nosotros así de las cosas bellas de la vida?.

El maniquí, como objeto comercial e icono de belleza ideal, sí es verdad que se caracteriza por este componente de vacío, de carácter superficial, que cuida más el cuerpo que la mente. A veces veo escaparates que me encantan, con un gran diseño y estilo y otras veces me disgusta mirarlos. Pienso que, en general, hay que entender el maniquí como lo que es, un referente humano hecho de plástico que sirve para exponer ropa con un fin consumista. Igualmente, el mundo del Visual Merchandising es muy visual y creativo, que tiene su propio lenguaje y muy claro el mensaje aunque aparezca en el escaparate un maniquí partido por la mitad y esto nos pueda ofender…pues el escaparatismo roza la frontera del Arte y la relación dialéctica estética-ética está servida“.


– ¿En tu propuesta existe alguna proyección o transferencia de rasgos de personalidad? 

Matia Luke: Sí, en la mayoría de las imágenes hay una voluntad explícita de que el maniquí que aparece en la Matia Lukefotografía parezca una persona real y transmita carga emotiva, humanidad y aunque esto es muy importante no es el rasgo que más me interesa. Me importa más la potencia estética de la imagen, que el resultado último visual tenga fuerza y destaque por ser un trabajo creativo, cuidando el detalle. El maniquí se quiere humanizado y para ello hay una integración absoluta con el espacio, con el contexto temático de la imagen. Absolutamente todo es importante, el color y tipo de peluca, la ropa y complementos que lleve es fundamental así como detalles de decoración y elementos estéticos que puedan reforzar la idea a expresar.

Hay que destacar que detrás de la expresión artística está el factor humano, el Arte es como un espejo del alma y esto es algo que a algunos artistas les cuesta reconocer ya que la obra compromete al artista puesto que nos desvela en menor o mayor medida quien hay detrás. A la vez, el observador se siente identificado y/o atraído por la imagen, existe entonces un juego recíproco de análisis de personalidad.

Esta psicología escondida es muy interesante, y es uno de los aspectos más divertidos que comparto con mis seguidores en Instagram. Las imágenes son un libro abierto en el que se pueden observar varios aspectos de mi persona y de mi interés personal: el sentido del humor con escenas graciosas e incluso excéntricas, el amor a la naturaleza y a los animales con imágenes que muestran mi total respeto y admiración, el interés por el Arte y la investigación plástica que se constata con el rigor creativo, con el estudio del maniquí como objeto en su vertiente más humana, soñadora y sensual, el vínculo con mi cultura y mi país con fotografías que muestran tradiciones o aspectos relevantes de nuestra historia, etc.


¿En resumen, cómo es tu proceso creativo, desde la idea hasta la imagen o producto final?

Matia Luke
Montaje creativo a partir de las moras como elemento principal. (Matia Luke)

Matia Luke: En primer lugar destacaría que, como artista visual, como fotógrafa, siempre hay una latente, inquieta y atenta forma de mirar el entorno, después un ánimo de compartir esta nueva interpretación, pues la realidad visual es la que está a la vista con la fantasía que se le pueda añadir. Hay unas ideas que se originan a priori y otras a posteriori e incluso algunas fruto del poder de la “serendipia”.

Las ideas a priori son aquellas que vienen dadas por aspectos o temas que me interesan, es entonces cuando busco la manera de llevarlas a cabo. Aquí el tema y mensaje está claro desde el principio y me las ingenio para tener a disposición todos los elementos que necesito. Por ejemplo, la figura de Ofelia es recurrente en la Historia del Arte y me llamaba la atención hacer una versión del tema. Esta idea estaba clara en mi mente pues sólo hizo falta cruzarme con un lago adecuado que me inspiró la escena. Después fue necesario comprar unos nenúfares de plástico y reutilizar unas rosas rojas y una blusa blanca.

Las ideas que surgen a posteriori son las que se desarrollan después de ver algún objeto o espacio que me atrae en sí, me fascina darle una nueva mirada lo que se convierte en la aventura del proceso creativo. Aprovechar el espectáculo visual de unos almendros en flor, crear una escena vintage a partir de una pared vieja y olvidada o componer una imagen con movimiento a partir de unas moras cogidas del campo son ejemplos de esta viva actividad mental.

Intento siempre sacar partido de todo lo que tengo a mano y pienso como puedo combinarlo, modificarlo y ampliarlo para el fin creativo. Muchas veces, viajando, se me ha ocurrido alguna idea con algún espacio arquitectónico o elemento interesante pero al no disponer del maniquí en ese momento, no pude llevar a cabo el montaje. Después de varios fracasos, ahora, por si acaso, llevo siempre algunos maniquíes en la furgoneta…se han convertido en mis nuevos amigos de aventuras!! Algunas personas en Instagram se han sorprendido al ver los maniquíes en contextos cotidianos y me preguntan si es verdad que estaban en ese espacio físicamente. La respuesta es siempre sí, no hay ninguna imagen falseada de forma digital.

Hay una serie de fotografías que han surgido de forma espontánea o según lo que se conoce como “serendipia”. La resolución final de la imagen fue causa directa del efecto sorpresa tan aplastante que tuve que rendirme a sus pies!. Un ejemplo es una fotografía en blanco y negro en la que aparece el maniquí sentado en una silla que tiene una rejilla en el respaldo. La luz proyectó una sombra en la espalda y el muslo del maniquí que parecía llevara tal cual un corsé. El efecto era tan real que me quedé alucinada. La foto pasa por ordinaria si no caes en la cuenta de este gran detalle.

Otro ejemplo es una imagen que aparece la cara del maniquí muy de cerca y de perfil y enmarcada por una rebanada de tronco de árbol con un agujero en el centro en forma de corazón. De forma inconsciente puse el tronco delante de la cara, y probando, me di cuenta de que el agujero con su propio relieve se había acoplado a la cara a la perfección. Me encantó el resultado, un recorte exacto e inaudito a la vez!. Estos casos demuestra lo que se dice a menudo del hecho de educar la mirada, estar atento no para ver sino para saber mirar.


– ¿En algún momento sientes que te faltan elementos para transmitir un mensaje?

Matia Luke tomando la foto del montaje Fall
Matia Luke tomando la foto del montaje Fall

Matia Luke:  Normalmente el maniquí va unido a un contexto o espacio el cual tiene un espíritu concreto lo que acompaña la idea o tema a expresar. Por ejemplo, hice un montaje con un maniquí que llevaba un bañador, el fondo es un mosaico con el tema del verano como estación del año. Tomé la fotografía en un momento que la luz entraba a ráfagas lo que inundó de calidez la atmósfera. El mensaje final es la suma de todos los componentes: playa con delfines (el Mediterráneo, fauna y flora), colores vivos (concepto de vitalidad), mujer en bañador (belleza femenina, bienestar y salud), mosaico de trencadís (Arte catalán).

La realización del montaje in situ es la clave para que la fotografía tenga alma. Hay que contemplar todos los detalles en ese momento, antes de tomar la fotografía final que será el testigo de que todo estaba en su sitio. Una vez el montaje se desmonta ya no hay vuelta atrás. Mi trabajo es, claramente, una combinación de dos etapas que se complementan, el “display” o puesta en escena de modo efímero y la toma de la foto o producto imperecedero. El objetivo final es que la imagen sea agradable a la vista y nítida para que el mensaje llegue de forma clara. Ocasionalmente, el tema puede quedar relegado a un segundo plano e incluso desaparecer, pues prevalece el vigor de la imagen en sí, como mero estudio visual creativo.

A medida que he ido avanzando en esta propuesta, he ido adquiriendo más maniquíes, con diferentes posturas y estilos, esto es esencial pues su “personalidad” determina de forma fehaciente el carácter final de la imagen. Actualmente, dispongo básicamente de maniquíes del sexo femenino y el hecho de que en las fotografías no aparezcan maniquíes masculinos no se debe a ningún motivo de discriminación. Deseo adquirir pronto también maniquíes infantiles y de color pues, con frecuencia, me siento limitada para poder crear ciertas ideas.


– ¿Estéticamente, hay temas que evitas o qué prefieres no tocar?

Montaje con escenario de Osos Panda de mosaico de trencadís. Atuendo de L. Civit y G. Galanti en concordancia con el modo monocromo.

Matia Luke:  Hay aspectos que no son de mi interés y por este motivo no están en mi lista temática. Estando a favor de los derechos de los animales, nunca en una fotografía mía aparecerá un animal al que se le esté maltratando o pondré un bolso de piel de serpiente al lado de un maniquí, por poner un ejemplo. Los temas fotográficos que he hecho por encargo han sido muy gratificantes, con los que me he sentido muy cómoda siendo satisfactorio complacer al cliente en su objetivo.

En las fotografías en que el maniquí va vestido me detengo a analizar y escoger muy bien la indumentaria. Me encanta la estética vintage y cuando hago montajes de este estilo visto al maniquí según la moda de la época. Ropa, complementos y objetos son de ese tiempo o se inspiran en él. Muchas veces la ropa es auténtica de los años 60, 70 y 80 y otras utilizo ropa actual de marcas prestigiosas como Luis Civit o Giulia Galanti. Me gusta la ropa elegante y admiro el trabajo de los grandes diseñadores, así que, siempre que puedo, visto a las maniquíes con un estilo exclusivo. Para mí el detalle es el todo y, muy a menudo, el atuendo para el maniquí es absolutamente determinante, pues condiciona la cualidad final de la imagen. Es normal que al principio mi trabajo se pueda asociar al tema “fashion” por el hecho de trabajar con maniquíes como elemento principal. Pero si se observa más de cerca, también se constata que, en muchos casos, la relación con la moda no interviene y se aborda el trabajo imaginativo y conceptual.


– En tu cuenta de Instagram @Matialuke haces un trabajo muy específico. ¿Siempre ha sido así o en otros espacios te permites “experimentar” con tu propuesta agregando otros elementos? y ¿Cuáles son tus fuentes de inspiración?

Matia Luke:  Desde que he empezado esta iniciativa fotográfica con maniquíes he mantenido un estilo que la gente empieza a identificar con mi nombre, lo que me produce una gran satisfacción, pues significa que tiene un aspecto propio y que estoy empezando a hacerme un hueco en el terreno fotográfico. Mi intención es seguir en esta línea que básicamente se caracteriza por incorporar al maniquí como sujeto y la creatividad como predicado. De igual modo, estoy abierta a interesantes propuestas que me puedan llegar y que yo pueda compaginar con mi estilo ya que siempre es enriquecedor abrir nuevos caminos que permitan ampliar las aptitudes.

Diría que me inspira el juego de la mirada sobre las cosas que nos rodean. Para mí es una diversión transformar un objeto o un espacio en una versión totalmente diferente e incluso inaudita. Es la causa principal de muchas de las ideas que tengo, veo un objeto y, cualquiera que sea su naturaleza, me incita a modificar su visión dentro de un nuevo contexto. En general, los espacios viejos, abandonados, con historia, me encantan y son ideales para crear ambientes poéticos y enigmáticos. Me llama mucho la atención los objetos bellos y las antigüedades, la pintura, los papeles, los retales de ropa, etc., pues frecuentemente, fabrico complementos decorativos hechos por mí misma. Casi todo sirve y puede reutilizarse.


– A propósito de Instagram y las redes sociales ¿Cuál es tu opinión o valoración de estas plataformas para la difusión de tu trabajo (y el arte y la cultura en general)? ¿Desde cuándo las usas? 

Personalmente hace un año largo que empecé compartiendo imágenes por Instagram (@matialuke), a partir del que he creado un vínculo amistoso con personas de diferentes inquietudes y especialidades. Mi fotografía tiene un público amplio y diverso, quizás por la variedad temática, quizás por el uso del maniquí como personaje. Por lo general, se trata de un observador atento, con cierto rigor artístico y sentido del humor. La verdad es que estoy muy contenta y agradecida de la valoración que se hace de mi trabajo. Hasta el momento he utilizado Instagram pero ya estoy trabajando en la creación de un blog y una cuenta en Facebook para aumentar la difusión.

Es muy interesante analizar el producto estético contemporáneo visible a través de las redes sociales que utilizan artistas, galeristas y diversas entidades relacionadas con el mundo del Arte. A diferencia de otros momentos históricos, hoy podemos comparar y calibrar bastante bien donde están los intereses e inquietudes de unos y otros. Creo que hoy el Arte es un gran escaparate en el que los maniquíes se han caído y sólo quedan los cristales rotos para mirar a través.


– Sobre la trayectoria de Matia Luke y próximos proyectos.

Escaparate en Barcelona con el tema de Sant Jordi.
Escaparate en Barcelona con el tema de Sant Jordi. (Matia Luke)

Matia Luke: Mi interés por la pintura, la fotografía, el mosaico y la teoría del Arte han confluido por un lado, a la especialización del mosaico de trencadís y, por otro, a la fotografía creativa. Desde joven me ha apasionado el trabajo del mosaico, la textura de las teselas, la belleza del color, la impresión visual de la composición son algunos de los aspectos que hacen de este arte una maravilla.

Tuve la fortuna de tener a Dolors Simó Consola, pintora y mosaicista de élite, como tutora y más tarde, el privilegio de compartir el trabajo del mosaico a nivel profesional. Si alguien está interesado puede ver parte de las obras en nuestra cuenta en Instagram: @mosaicdetrencadis. A nivel personal, he realizado varios mosaicos de diferentes temáticas y expuesto en Barcelona, Terrassa, etc. y algunos mosaicos han aparecido en el plató del programa “Vitamina N” de City TV en Barcelona, por citar algunos ejemplos.

En relación a la propuesta de fotografía creativa tengo en mente llevar a cabo una serie de montajes temáticos diversos, en contextos patrimoniales o reservas naturales que favorezcan la especialización y el rigor estilístico del conjunto. Por otro lado, me atrae mucho la idea de trabajar y colaborar con firmas de moda, marcas en general, revistas, marketing y publicidad. Por citar un ejemplo, destacaría el escaparate realizado en el Barrio Gótico en Barcelona, con motivo de la diada de Sant Jordi, para Coshop.


 

Entrevista a Matia Luke realizada por Leonardo Hernández H. (andARTE)

Para contactar con Matia Luke, puedes escribir a matialuke@gmail.com
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