«Llueve»

Llueve. Desde el cielo alguien lanza una imprecación que mis ojos reciben conmovidos. No me atrevo a cerrar la ventana ante semejante discurso. Pero ese llanto rabioso de arriba es una bendición para los de abajo. Mañana nacerá una flor y resucitará un árbol. Ese fue el pacto inicial que a nosotros nos tocó traicionar. Antes era la luz, después apareció la lluvia ofreciendo misericordia. El arrebato es una forma de impotencia. Tantos años para la cosecha, y siempre somos los mismos. La eternidad tiene una paciencia infinita.

Verónica E. Díaz

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