#LeyendasdelPatrimonio: “Pafos, donde nació Afrodita”

Pafos, donde nació Afrodita

Continuamos la serie #LeyendasdelPatrimonio, hoy con “Pafos, donde nació Afrodita”. Ubicada en la costa suroeste de la isla de Chipre, Pafos es un lugar en el que el testimonio de la historia y la voz del mito se mezclan dejando un eco atrapado en los múltiples vestigios arquitectónicos y decorativos que llegan a nuestros días desde el siglo XII a.C. y de acontecimientos posteriores como la expansión micénica, el dominio persa, el apoyo a Alejandro Magno, el período Ptolomeo, el imperio romano y hasta fue uno de los lugares en los que San Pablo se dedicaría a expandir el cristianismo.

Por su excepcional valor histórico y por su belleza, los múltiples hallazgos arqueológicos de Pafos, han ubicado al distrito y a la ciudad capital en el listado del Patrimonio de la Humanidad – UNESCO (listado aquí) desde 1980, además de ser declarada Capital Europea de la Cultura para 2017 (enlace aquí).

 


Desde la Mitología Mesopotámica hasta Afrodita

La fundación de Pafos se le atribuye al mítico Kinyras, Rey y Sacerdote al que además se le menciona como padre de Adonis, que es uno de los consortes de Afrodita. Esta versión parece concordar con la del escritor latino Tácito y por Homero en La Iliada, en donde se relata que Kinyras le envía una ofrenda al rey Agamenón, líder de los griegos en la expedición contra Troya.

Por supuesto esta no es la única versión, otra leyenda apunta a Agapinoras rey de Tegea y Arcadia, que llega a Pafos tras la Guerra de Troya y fundó la ciudad y el altar sagrado de Venus. En cualquier caso, durante los periodos arcaico y clásico Pafos fue uno de los siete reinos de Chipre y posiblemente el lugar más importante consagrado al culto de Afrodita.

Cuenta el mítico relato que Afrodita (la surgida de la espuma) nació del mar, cerca de Pafos después de que Crono cortase los genitales de Urano y los arrojase tras él al mar. En su Teogonía, Hesíodo (Biografía aquí) cuenta que los genitales «fueron luego llevados por el piélago durante mucho tiempo. A su alrededor surgía del miembro una blanca espuma y en medio de ella nació una doncella» ya adulta (Wikipedia, 2016)

En la Odisea de Homero, s. VIII a.C., así como en muchos otros relatos verbales y escritos, se menciona el famoso templo de Afrodita de Pafos, que para entonces era quizás el centro religioso más importante de esa zona mediterránea, al que los peregrinos iban a lo que se consideraba el “ombligo del mundo”.

Pero el culto a Afrodita (en griego) o Venus (para los romanos), proviene de épocas más antiguas. Su origen se suele asociar a una deidad mesopotámica que los sumerios conocían como Inanna, los acadios y babilonios como Ishtar, los fenicios-cananeos como Astarté y los israelitas como Astarot.

 

 

Para todas estas formas tradicionales esta deidad femenina representa el culto a la madre naturaleza, a la vida y a la fertilidad, así como la exaltación del amor, tanto en su aspecto trascendente, como carnal. Además todas ellas estaban invariablemente con el planeta Venus, lo que también podría guardar relación con las posteriores deidades preislámicas Uzza, Al-lat y Manat.

En esta misma línea, otro punto común de estas deidades es el sexo ritual como práctica de culto, lo que implicaba la presencia de “cortesanas sagradas” en los templos dedicadas a lo que han convenido denominar “prostitución sagrada”, práctica que también se describe en otras formas tradicionales.

Se puede decir entonces que la adoración a esta diosa de la fertilidad se concentra en Pafos, hasta resumirse en el mito de Venus o Afrodita. Los griegos, aparentemente impresionados por la grandeza de la diosa, construyeron un gran altar dedicado a ella, parte del cual aún existe.

El altar sagrado se encontraba al aire libre, rodeado de muros y protegido con puertas de colores brillantes, según Homero. Ella no era adorada a través de una estatua, sino más bien con una piedra de forma cónica. Los clásicos lo describen como algo extraño, “una pirámide blanca de la que no se conoce el material”. Esta piedra simbólica existía en Pafos desde la antigüedad y como la adoración de piedras en pie era una característica de las religiones orientales, la cercana Petra tou Romiou (roca de Afrodita) pudo ser la responsable del nacimiento allí del mito. (Wikipedia, 2016)

Esta piedra cónica fue encontrada cerca del altar sagrado y está ahora en exhibición en el Museo de Kouklia (antes parte del antiguo Pafos). Sin embargo, la piedra es de color negro, mientras que los antiguos la describieron como blanca, aunque pudo oscurecerse a lo largo de los siglos. La piedra estuvo en el altar sagrado hasta la llegada de los romanos, que la colocaron en el centro de un edificio abierto tripartito.


Citas de Wikipedia. (03 de julio de 2016). Wikipedia. Obtenido de Kouklia: https://es.wikipedia.org/wiki/Kouklia

Leonardo Hernández H.

 

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