“Cuando nada he de decir”

Plaza Altamira - Thor Hue Trotta

– “Disculpa, ¿tienes hora panita?” – pregunta el de la diez; después de tragar su ensalada César contesta: -“cuarto

“Cuando nada he de decir”
Obelisco Plaza Francia – Thor Hué Trotta

pa’las nueve man”-.

Los “enfluzaos” de la ocho esperan la glotona cuenta, observan al corsario hidalgo balancearse aguardando el ovillo encintado, al fondo mujer borrosa bebe un sorbo dorado. Siete veces suena una corneta brillosa.

Noche trivial, camuflado el cerro abismal. La luz cristalizada de la vela mantiene candentes las margaritas que danzan en el mantel.

La risueña de la seis proclama: -“tenía óxido y lo limpié con su alcohol su algodón y luego quedó blanquito”-, el joven atolondrado adornado como pingüino en su rostro piensa: –“¡verga esta gente nada que se va!”-.

Al fiero Abreu le entonan el -“ponchao”-; al unísono algunos: –“cooo, ¡mieee!, rrechera no joo”-.

En el interior ondas desde Liverpool recuerdan el “ayer”, “¡olmaitrobelsinsoufarugüei!”.

Entre palmas se aprecia en “La Francia” el ornamento que apunta al firmamento, no existe desperdicio instantáneo.

Con cara larga el de la cinco transforma en miniatura al cadáver empanizado plumón que devora una carajita alborotada en puntillas a su lado, mientras la emperifollada teñida gritona le replica cerquita: -“¿y si le compramos el pasaje y se arrecha? ¡Yo no voy a dejar que esa vaina se quede así! ¿Me estas parando mijo?“-.

Se van los de la cuatro, el cara de pato acaricia su casco, el rosado de ademanes ligeros su sombrero. Los vasos cantan lejos.

El tráfico más fluido al fin cesaron los aullidos. La tres y la dos acompañan la soledad de las plásticas verde chillón. Familiares aromas cigarro, café.

El nariz de papa de la uno, dobla el mundo. ¡Pum! – “¡Coño!” – Fosforito, rápidos movimientos ligeros, ojos angustiosos atención.

-“Al fondo a la derecha”- apunta la que instantes lanza al pedigüeño, hedor a mirra. El de la misma que suplico el tiempo, aleja el platico cobrador desierto, respira hondo, ríe y de escribir cero.

Texto y fotografía originales de Thor Hué Trotta.

(Relato)

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