“Completo destino”

Completo Destino

Amanecía el cielo y dentro de su corazón oculto oscurecía. Una chiquilla risueña, no alcanzaba los veinte. Pasa el

temporal por su mente partiendo el juicio, retando al porvenir. Las palmas sudorosas de sus manos anudan venganzas. –¡Esta vez sí será!

Rodea su garganta con ásperos cordones de impaciencia, lista para asfixiar desilusiones; suspendida entre las paredes que custodian los murmullos de su silencio, reposará toda su existencia.

Está inquieta, sobresaltada, toda su atención centrada en la vaciedad que clava el eterno desamor primero. El escaso aliento endurece su pecho, el pulso contrae sus venas, jadea repetidamente; extraviada fuera del mundo, ¡Salta!

Primer tirón duro, chillan sus ojos palidecidos, se atormenta. El tiempo escaso se extiende, siente el desgarrado llanto de sus absurdas miserias. Paso más allá, lejos de ella, todo está escrito, la muerte acecha.

Como incompleta la vida, incompleto el momento. ¡Crack! Cruje la cuerda. Todas las incongruencias rebotan temblorosas bajo su ano, llora atragantada sobando las carcajadas de su caída. – ¡Esta vez sí sería! ¡Y fue! – 

Han pasado ya otros veinte, no alcanza los cuarenta. Pasa el temporal de nuevo por su mente partiendo el juicio, retando al porvenir. Las palmas sudorosas de sus manos esta vez pintan sus sueños, añorando aquellos años en que estaba sin saber muriendo para aprender a vivir.

(Dedicado con amor a las personas han perdido el deseo de vivir. ¡Adelante!)

Texto y fotografía originales de Thor Hué Trotta.

 

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