El binomio Antoni Gaudí – Josep Maria Jujol.

El binomio Antoni Gaudí – Josep Maria Jujol.

Compartimos este nuevo artículo: “El binomio Antoni Gaudí – Josep Maria Jujol” en complemento de nuestra actividad de difusión cultural: “Descubre los Mensajes del Teatro Metropol” en la que hemos venido hablando sobre la historia, curiosidades y simbología de este maravilloso edificio modernista, creado hace más de 100 años por el reconocido arquitecto, diseñador, escultor y pintor Josep Maria Jujol i Gibert. (Tarragona 16 de septiembre 1879 – Barcelona 01 de mayo de 1949).

Hemos decidido utilizar el intencionalmente el término “binomio”, considerando que dicho término resume o reivindica, al menos metafóricamente, la interacción que se dio entre estos dos maestros de la arquitectura modernista y el arte en general.

En lo que a historia se refiere, no siempre hay consenso con respecto a la fecha en la que Josep Maria Jujol comienza a colaborar con Antoni Gaudí. Algunas dataciones apuntan a un momento entre 1903 y 1904, pero la mayoría concuerda en que fue durante el año 1906.

Tomando 1906 como fecha cierta, resulta que para ese momento Gaudí tenía 54 años y Jujol 27, lo que sugiere un contraste generacional en el que las diferencias de conocimientos, experiencias y estilos, determinaron una influencia recíproca que marcó la obra de ambos artistas en lo sucesivo, tomando en cuenta, por supuesto, la ubicación, historia de vida, la carrera, los logros y la impronta que dejó de cada uno en el arte.

Cabe decir que Jujol mantendrá, ciertamente, una clara relación de discípulo ejecutor durante los cuatro o cinco años en los que formó parte del equipo de Gaudí, éste último ya era más que solvente en reconocimiento y prestigio, mientras que Jujol, 27 años menor, era un joven arquitecto desconocido y entusiasta, que sentía una profunda admiración por el maestro, pero también tenía un talento especial, así como una mentalidad diferente, si se quiere más desinhibida, intuitiva y espontánea, lo que terminó siendo un elemento diferenciador y un argumento más que válido para obtener todo el margen de libertad creativa, tal y como queda demostrado en sus aportes a la obra de Gaudí, y tanto más en los trabajos que desde entonces realizaría como arquitecto independiente.

Empezaremos por decir que los estudios biográficos sobre Jujol y Gaudí, indican que éste último en su juventud era descrito como una persona arrogante y empeñada en el éxito profesional, de carácter perfeccionista e incisivo, pero que con el tiempo y la profunda observancia de su fe religiosa, devino en moderación, sin perder el talante severo, autoexigente y vertical en su profesión.

Por su parte, Jujol es descrito como un ser humilde, que en general vivió una vida austera, pese a sus extraordinarias cualidades artísticas. Destaca también el hecho de que sus clientes fueron mucho más modestos y de pequeña provincia, a diferencia de Gaudí que sin menoscabo de su genialidad, tuvo la oportunidad de ser convocado por clientes de renombre, entre los que se cuentan altas autoridades del clero o grandes empresarios de la urbe.

Tal y como señala Ignasi De Solà-Morales en su libro “Jujol” (1991) La intervenciones jujolianas en la obra de Gaudí, en algunos casos no son fáciles de identificar. Pero al identificarlas es evidente que aportan al racionalismo experimental de Gaudí, una especial imaginación decorativa y pictórica provocando, incluso, el período más gozosamente colorista y más libremente ornamental de la producción gaudiana.

Es por eso que merece la pena dedicar al menos un resumen acerca de las obras de Gaudí en las que colaboró Jujol:

Casa Batlló: En esta obra Jujol interviene en parte de la decoración y en el color de fachada, en los detalles en diversas piezas de hierro, así como en la decoración pictórica de algunas estancias del piso principal.

Casa Milà (La Pedrera): Aquí Jujol interviene de forma integral, directa y sobresaliente, en los trabajos de acabado, diseño de cerrajerías, balcones, barandillas y otros espacios de acceso.

El binomio Antoni Gaudí – Josep Maria Jujol.

Park Güell: Durante muchos años la participación de Jujol en el Park Güell fue desconocida, pero éste participó de manera notable en la ejecución de varios detalles decorativos fundamentales, entre ellos, el acabado del intradós de las cúpulas semiesféricas con los que cubría la sala hipóstila, en el recubrimiento y en la creación – y ejecución – de los famosos rosetones circulares, realizados con cerámica y vidrio de desecho.

Por su parte, en el banco superior de la plaza incluye también cerámicas de pavimentos, arrimaderos, números y letras, así como un juego críptico de inscripciones que incorporó en ciertas piezas cerámicas.

Catedral de Palma de Mallorca: Célebre entre los biógrafos, a causa la polémica suscitada entre Gaudí y el Cabildo de la localidad que terminó por interrumpir abruptamente la participación de ambos en la obra. Jujol estuvo a cargo de la decoración de un tramo de la sillería del coro, de las paredes laterales del presbiterio y otras piezas del interior, ventanas y fachada. En este particular, como nota anecdótica se cita el testimonio del canónigo Emili Sagristà sobre la intervención:

Dorados y pinturas en los espaldares de las sillas de fondo del coro y en la puerta del lado de la Epístola. Son obra del pintor catalán Jujol (…) Yo tuve ocasión de presenciar, a cierta distancia, parte de una sesión de pintura. Jujol estaba junto a las tres sillas del fondo y don Antonio Gaudí en pie en la séptima u octava silla lateral. Jujol estaba metiendo pintura, no con un bote, pero sí con una brocha que a veces chorreaba, y con frecuencia preguntaba: <<¿Qué le parece, don Antonio?>> Don Antonio, de tanto en tanto (…) exclamaba <<Bien, Jujol. ¡Estupendo!>> y otras exclamaciones parecidas (…) En los espaldares de las sillas (…) hay una gran mancha de pintura (…) Desconozco los detalles del fracaso y de la marcha de Jujol. ¡Bendito sea Dios, que no permitió que se ensuciara más madera! Se decía que estas pinturas de Jujol tendrían con el tiempo un valor enorme, por esto el Cabildo las guarda como oro en paño. Verdad es que hoy en día hay manchas de pintura que no desdicen de éstas y, según dicen, se pagan a gran precio. En el mercado todo se vende” (Sagristá Emilio, “Gaudí en la Catedral de Mallorca” ”, 1962, p. 35; citado en Jujol [hijo], Jujol, un Artista Completo, 1974, p.75).

No se puede dejar de mencionar otras colaboraciones importantes de Jujol, como lo fueron sus intervenciones en La Sagrada Familia o en las farolas para la Plaza Mayor de Vic, entre otras, cuyos comentarios dejaremos para un futuro artículo.

Como podemos constatar, desde el punto de vista de la actuación profesional, resultan innegables los diversos aspectos a través de los cuales Jujol fue influido por el talante y la personalidad de Gaudí. Es evidente que la conducta de éste último, en cuanto a su entrega y dedicación absoluta, hallarían cómodo asidero en Jujol, ya de por sí dispuesto a considerar la arquitectura como uno de los más elevados ideales de su vida.

Para finalizar en tono anecdótico, comentamos dos episodios de Gaudí y Jujol, que en buena medida resumen todo lo antes dicho:

“Al visitar el arzobispo de Tarragona, Dr. Vidal i Barraquer, el Templo de la Sagrada Familia, en cierto momento el purpurado dijo a Jujol, que lo acompañaba: <<Usted es discípulo de Gaudí>>. La palabras del Dr. Vidal fueron cortadas rápidamente por Gaudí, que afirmó: <<Discípulo, no; ¡hermano!>>”. (Jujol [hijo], Jujol, un Artista Completo, 1974, p. 79).

Al parecer en la misma visita, el Arzobispo, Jujol y Gaudí, en tema de conversación “pasaron del templo del <<Camp de l’Arpa>> al Templo Catedralicio del <<Camp de Tarragona>>, y al llegar a ese punto, Jujol dio pruebas de su erudición. El Cardenal, con afecto y entusiasmo, le dijo: <<Jujol, tiene Ud. que escribir un libro sobre la catedral>>, pero Gaudí antes de que Jujol pudiese responder dijo: <<Ya lo escribirán los demás sobre él>> (Ibídem, p. 126).

Referencias:

  • Ignasi De Solà-Morales i Rubio, Melba Levick (1991) “JUJOL”. Barcelona : Polígrafa, D.L.
  • Josep Maria Jujol [hijo], (1974). “JUJOL, UN ARTISTA COMPLETO” en C. Flores, & J. F. Ràfols, La Arquitectura de J. Ma. Jujol. Barcelona. La Gaya Ciencia, S.A.

Descubre los Mensajes del Teatro Metropolpor Leonardo Hernández H. (andARTE)

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